La cosa empieza por un artículo del periódico LA RAZÓN (14 de Oct. de 2020) cuyo título, “IGORROTES”, llamó mi atención. Estaba escrito por Cristina López Schlichting y mi asombro iba en aumento a medida que avanzaba en la lectura. Quise saber más sobre la persona que allí aparecía y me encontré con un científico de talla universal y un total desconocido entre nosotros.

Se trata de Domingo Sánchez y Sánchez, científico, naturalista, médico, entomólogo, investigador y explorador que llegó a ser la mano derecha de D. Santiago Ramón y Cajal. Creo que se merece como mínimo un espacio en esta página de Cantoría.

Domingo Sánchez nace en Fuenteguinaldo (Salamanca) en 1860 en una familia de labradores y cuya madre era una mujer excepcional, pues era una asidua lectora del Quijote hasta tal punto que era capaz de recitar de memoria algún que otro capítulo de la obra cervantina. De entre sus páginas debió brotar la idea de que sus hijos estudiaran y dos de ellos lo consiguieron. Domingo, el mayor, empezó sus estudios con el cura del pueblo, José Rodero, siguió en el Seminario de Ciudad Rodrigo y terminó el bachillerato en Ávila con las máximas calificaciones. Las vacaciones de verano se las pasaba trabajando como un jornalero más en las labores del campo, ayudando a la familia.

Domingo se matriculó en la universidad, en Madrid, en Ciencias Naturales y casi acabando la carrera se presenta voluntario para cubrir el puesto recién creado de “colector zoológico” en Filipinas (1.885) en cuanto terminara la carrera. En el verano de ese mismo año se dirige a Barcelona, donde ve el mar por vez primera, y embarca para Filipinas de donde regresará definitivamente el 1.898 tras la independencia de la colonia.

Empezó su labor recogiendo y clasificando plantas y animales al tiempo que entraba en contacto con los habitantes nativos recogiendo leyendas, cuentos; estudiando sus costumbres, formas de vida, lengua…. De ahí nació su interés por la Antropología. Aquéllos fueron años de exploraciones, de auténtica aventura. En una ocasión estuvo al borde de la muerte contagiado de viruelas y en otra se publicó su defunción pues daban por supuesto que habría fallecido al no regresar la expedición que había organizado. Estaban a punto de oficiar su misa de  difuntos cuando apareció y al enterarse acudió a misa a la que jocosamente denominó “misa de cuerpo presente oída por el mismo interesado”.

En 1.887 regresa a España con un cargamento de materiales de todo tipo recogidos en los años anteriores  para organizar en Madrid la Exposición General de las Islas Filipinas. Se trae incluso 43 nativos. La Reina Regente, María Cristina de Austria, madre de Alfonso XIII, inaugura la exposición el 30 de Junio de ese año, desde el Palacio de Cristal, construido en el Retiro para la ocasión. La exposición fue todo un éxito de público llegándose a contabilizar 30.000 visitas en un solo día.

En el Museo Nacional de Antropología se halla expuesto un esqueleto femenino procedente de la isla de Luzón y cerca de 40 cráneos expoliados en diferentes cementerios filipinos amén de otros materiales  traídos por Sánchez para la exposición y que todavía no han sido totalmente investigados. No obstante, la gran cantidad de materiales aportados por Sánchez para la ciencia permanecían en Manila hasta el 28 de Abril de 1897, momento en el que un voraz incendio acabó con la Inspección General de Montes del Ministerio de Ultramar donde estaban depositados. Era el resultado de 12 años de trabajos, expediciones y saqueos en cementerios. Se supone que Sánchez saqueó cerca de 500 cráneos y otros restos humanos, cosa que en su época era frecuente. Recordemos, a tal punto, que a los restos mortales del pintor Goya les falta la cabeza. En estos menesteres se hallaba cuando asaltó, al norte de la isla de Luzón, el cementerio de los IGORROTES, una tribu al N. de la isla de Luzón, y donde se sintió perseguido por los nativos, con las peores intenciones.

Pero en 1.898, Filipinas alcanza la independencia y Sánchez regresa a España y se instala en Madrid, en cuya universidad acaba la carrera de medicina que había iniciado en Manila. Fueron años muy duros para Domingo Sánchez pues hubo de sobrevivir con el exiguo sueldo de 2º ayudante en el museo de Ciencias Naturales de Madrid y dando clases particulares. Con 40 años acaba Medicina, pero ha entrado en contacto con Ramón y Cajal en el laboratorio de Histología y Anatomía de la Facultad de Medicina. Estamos en 1.901 y entre ambos científicos empieza una relación provechosa en el campo de la investigación de los tejidos nerviosos que durará 30 años. Domingo se centra en el estudio del sistema nervioso de los insectos. Cajal en el del cuerpo humano y por ello recibe el Premio Nobel de Medicina en 1.906.

Sentado, Ramón y Cajal. De pie, primero por la izq. Domingo Sánchez.

En 1.921, Domingo Sánchez, funda con otros intelectuales la Sociedad Española de Antropología, Etnografía y Prehistoria que será la institución más relevante en el panorama científico español y que con grandes dificultados consigue llegar a 1.955, año en el que se disgrega en sus tres ramas, que pasan a ser independientes.

Prosigue su labor investigadora con  Ramón y Cajal y en 1.922 publica su gran descubrimiento: “Investigaciones sobre la histólisis de los centros nerviosos de algunos insectos y su influencia en la metamorfosis”. Éxito de investigación que se vio cortado, a nivel personal,  por la muerte de su hijo Ángel a los 22 años (1.923), cuando ya era doctor en C. Naturales y a punto de acabar la carrera de medicina. Años después la vida le da otro amargo golpe: la muerte de su hija Encarnita ( Julio, 1.934), doctora en C. Naturales y Farmacia en quien Domingo Sánchez tenía depositadas sus esperanzas de que continuara sus investigaciones en el terreno de la Histología y la Entomología. Pocos meses después, en Octubre, fallece D. Santiago Ramón y Cajal. A pesar de estos reveses continúa acudiendo diariamente al laboratorio. Largo y prolijo habría de ser enumerar todos sus trabajos y publicaciones.

No se arredra ante estos “golpes” e inicia en Fuenteguinaldo, su pueblo, excavaciones en busca de los orígenes de la población. Fruto de estos trabajos fue el hallazgo de una escultura granítica zoomorfa, conocida popularmente como “la yegua”, (foto inferior) aunque en nada se parezca a dicho cuadrúpedo. Digamos que es un verraco algo excepcional.

Tenía hechas las maletas para pasar el verano del 36 en Fuenteguinaldo y el estallido de la G. Civil le dejó en Madrid, donde pasó todas las calamidades de aquellos tres años de guerra. Acabada ésta, en Octubre de 1.936, presenta dos trabajos sobre la prehistoria de Irueña (antiguo nombre de Fuenteguinaldo): “La escultura granítica zoomorfa de Irueña” y “Los antiguos habitantes de Irueña”.

El BOE publica (13 Abril 1.944) la orden del Ministerio de Educación Nacional concediéndole el ingreso en la Orden Civil de Alfonso X el Sabio con la categoría de Encomienda con Placa. El 23 de Junio es nombrado hijo predilecto de Fuenteguinaldo y en Septiembre recibió el homenaje de todos sus paisanos. Aún llegó a tiempo de la inauguración del Museo Cajal, asunto que cita en sus memorias.

Domingo Sánchez fallece en Madrid el 4 de Enero de 1.947, a los 86 años.

Las memorias de este científico, manuscritas por él mismo, se hallan en posesión de una de sus sobrinas. Parece que la Asociación Cultural Amigos de Irueña piensa publicarlas.

El Museo Cajal se halla actualmente cerrado y en situación de remodelación. Estaba situado entre las calles de Atocha y Sta. Isabel en un edificio que data de 1.834, sede del Real Colegio de Cirujanos  y muy cerca del Hospital General, hoy sede del Museo Reina Sofía. En dicho edificio del Real Colegio de Cirujanos se halla la cátedra de Ramón y Cajal, en la que impartía las clases de Medicina. Con la remodelación del Museo se pretende hacer una ampliación del mismo con materiales de otros museos y que sea la mejor muestra de la Hª de la Medicina Española. Claro que con la que está cayendo… la cosa va para largo, desgraciadamente.

 

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        Verraco ibérico denominado popularmente como “La Yegua”

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Desde estas páginas agradezco a la Asociación Cultural Amigos de Irueña, Manuel Ansede y a José Ramón Alonso por sus artículos en Internet sobre Domingo Sánchez y a Cristina López Schlichting por su artículo periodístico sobre los Igorrotes, materiales en los que me he basado para componer esta breve semblanza. Espero que me perdonen si ha habido algún error en lo expuesto.

Algunos datos sobre Fuenteguinaldo:

Población de 677 habitantes, a 25 Kms. de Ciudad Rodrigo (Salamanca) en dirección SO., con un término municipal de 101’61 Kms 2 y 850 ms. sobre el nivel del mar y entre los ríos Azaba y Águeda. Afamada población por las corridas de toros.

Juan J. Calvo Almeida.

 

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