Voy a comenzar la crónica de este Concierto Atípico citando un pensamiento  del Capitulo I del Hidalgo Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes y que dice así:“La razón de la sinrazón, que mi razón se hace, de tal manera mi razón enflaquece, que con razón me quejo de la vuestra fermosura”.La cita anterior es un figura retórica denominada “poliptoton” y consiste en dar sentido al sin sentido, colocando un cierto orden en el caos de mi propio pensamiento. Y creo que es la mejor forma de comenzar esta crónica de un Concierto Atípico de Cantoría Hipponensis celebrado en la ciudad de Godella.

Pero dejemos todas estas elucubraciones músico-literarias al margen, para centrarnos en el contenido de nuestra Crónica. 

El día 19 de Septiembre, a las 20.00 horas en el Teatre Capitolio de Godella se reunían el Cor de la Vila, dirigido por D. José Poveda; Cantoría Hipponensis, dirigido por Doña Inmaculada Burriel y Veus del Túria, dirigido por D. Andreu Soler con la finalidad de realizar un Concierto Atípico dadas las circunstancias de la nueva evolución del coronavirus en las últimas semanas y las normas establecidas por cada Comunidad. Sobre el escenario y ante un público – no más de treinta personas que generosamente recibieron con cálidos aplausos, en un gesto de generosidad que les honra a cada coro tras su presentación y cada una de las interpretaciones musicales . Cada coro fue desgranando un ramillete de canciones de muy diferentes ritmos melódicos como negros espirituales, habaneras, canciones sudamericanas  y algunas canciones famosas de músicos españoles y reconocidas inmediatamente, como Cantares de Joan Manuel Serrat.

Como podrá comprender el lector de esta crónica, estas canciones interpretadas con una ceñida mascarilla pierden un tanto su belleza y brillantez, pero cada Coro superó ese inconveniente de la mejor manera posible y resultó un concierto atípico, si; pero igualmente agradable para un público escaso. 

 

A nivel personal, puedo afirmar que me sentí, por una parte satisfecho con realizar un concierto previamente acordado, pero al mismo tiempo un tanto frustrado y desanimado para el trabajo que conlleva preparar un concierto coral.

 

Pero bueno, mañana será otro día, y cada Coro volverá, cumpliendo la normativa vigente, a su actividad coral y dispuestos a superar las circunstancias que imponen en su despótico devenir el coronavirus.

 

Juan José Davalillo

 

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