…ANOCHE EN LA ÓPERA

por | Abr 30, 2010

Pasa un tiempo, Violetta yace moribunda en su casa de Paris, por culpa de la tuberculosis y abandonada por sus amantes, vive prácticamente en la miseria.
Sabedor Alfredo del sacrificio que en su día hizo por su familia, corre al lado de su amada muriendo esta en sus brazos.

VIOLETTA VALERY
– Hibla Gerzmava (soprano)

Antes de dar mi opinión sobre la soprano, diré que cuando Verdi escribió la opera le hizo flaco favor a este “rol”, pues el primer acto, es más propio de una soprano ligera y los otros tres restantes de soprano lírica, por lo tanto es complicado encontrar una voz que pueda tener todos los registros necesarios.
Si me permitís voy a contar algo que presencie hace bastantes años en el Liceo. Montserrat Caballe, siempre comenta que a lo largo de su dilatada carrera, solo había hecho un gallo, no se si esto es verdad, pues no la he seguido por todo el mundo, pero, si esto es cierto, fue precisamente cantando la “TRAVIATA”, en el primer acto en su famosa aria, en uno de los agudos, se le rompió la voz, dando paso a un gallo espectacular, tal fue el enfado de Montserrat, que una copa de cava (mejor dicho de champagne, por aquello que pasa en Paris), que llevaba en la mano se la tiro por todo su generoso escote.

Dicho lo cual y volviendo a la representación del día 27, diré: Hibla Gerzmava, no me gusto en el 1er. Acto, pues a pesar de su bonita voz y potentes agudos, su voz sonaba forzada y sus agudos chillones, sobre todo en la “cabaletta”, pero a medida que fue avanzando la opera, debo decir que fue una maravilla escucharla, pues hizo una interpretación muy buena.

ALFREDO
– Francesco Demuro (tenor)

Una bonita voz lírica con un fraseo claro y gusto para cantar, pero con muy poca voz, es de agradecer que se atreviese a cantar la “cabaletta”, que sigue a su aria del 2º acto, que aunque algo recortada, muchos cantantes se la comen por la dificultas de la misma. Me hubiera gustado poder ver al tenor Vittorio Grigolo.

GIORGIO GERMONT
– Gabriele Viviani (barítono)

Me gusto muchísimo, tiene una gran voz, afrontando sus arias con gran perfección, creo que el público no fue justo dándole unos aplausos que a mi me parecieron escasos, creo que no supieron valorarlo en su justa medida. Un aria, no es el agudo final, más propio de sopranos y tenores, sino la consecuencia de la misma.

EL CORO

En esta ocasión pasó por dos fases, en el 1er. acto no estuvo demasiado acertado, pues en algún momento se descompasó un poco con respecto a la orquesta, pero sin embargo en el 3er. acto volvió a estar a la altura que nos tienen acostumbrados, bordando el concertante.

LA ORQUESTA

La orquesta estuvo dirigida por Lorin Maazel, que hizo un final de opera apoteósico, que la verdad a mi me pareció desmedido, pero reconozco que fue muy efectivo para encandilar al público y arrancarle la ovación. La verdad es que fue espectacular.

PUESTA EN ESCENA

Lo primero que diré es que moderniza la época haciendo que la acción pase a finales del siglo XIX, con lo que el vestuario pierde parte de su encanto, luego he podido constatar que continuamente hacen que los personajes estén tirándose por el suelo, cosa esta totalmente innecesaria, además de incomoda para las voces y ridícula en determinadas ocasiones, como lo fue en el “brindis”. También creo que convertir la casa de Violetta en un “burdel”, solo hizo que vulgarizar la escena, pues estas cortesanas eran mujeres refinadas y mantenidas por hombres importantes, muchas veces pertenecientes a la nobleza, guardando en todo momento las apariencias.
En cuanto a la decoración debo decir, que fue original, basada en un juego de espejos, que en el acto final, el público asistente apareció reflejado en los mismos.

Bueno solo me resta añadir, que con esta opera hemos llegado al final de la temporada 2009/2010.

YOYES

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