…ANOCHE EN LA OPERA. NORMA, de Vincenzo Bellini 
Se estrenó en el Teatro Alla Scala, 26 diciembre 1831. Es una coproducción del Palau de Les Arts, junto con el Teatro Real de Madrid y ABAO-OLBE.
ARGUMENTO
Podríamos reducirlo al clásico triángulo amoroso.   Nos encontramos en la Galia 50 a,c, durante la ocupación romana.
Norma gran sacerdotisa e hija de Oroveso, jefe de los druidas, mantiene una oculta relación amorosa con Pollione, procónsul romano, con el que tiene dos hijos, pero lo que ella no sabe es que Pollione ha dejado de quererla y está enamorado de Adalgisa, joven sacerdotisa que desconoce la relación de su amado con Norma.
Cuando Norma se entera de esta relación, monta en cólera y amenaza a Pollione con matar a sus hijos (cosa esta que no hace, pues su amor de madre lo impide) y desvelar sus amores con Adalgisa, a sabiendas que está ya ha abandonado al romano. Pero nada hace que Pollione quiera retomar su relación con ella, llena de ira, Norma llama a los druidas, los exhorta a ir a la guerra contra Roma y a la vez desvela que el romano Pollione ha profanado el Santuario, por amor a una sacerdotisa, cosa esta penada con la muerte. Cuando el pueblo le pide el nombre de la sacerdotisa, Norma dice que es ella. Acto seguido se despide de su padre pidiéndole que cuide de sus hijos y uniéndose a Pollione, los dos se encaminan hacia la muerte en la hoguera.
NORMA – Mariella Davia (soprano)
Una voz con una gran técnica y unos preciosos agudos, una gran maestría de proyección de la voz, quizás los graves fueron más flojitos.
A sus 67 años, aunque su voz no tiene un timbre joven, fue una Norma maravillosa y además la puesta en escena no fue fácil para ella, que se pasó la opera subiendo y bajando escaleras.
ADALGISA – Vaduhi Abrahamyan (mezzosoprano)
Un gran timbre de voz, quizás la proyección de la misma no era perfecta y para mi gusto le faltó algo de agilidad, cosa esta que hizo que se comiera algún agudo, pero aun así hizo una gran representación.
POLLIONE – Rusell Thomas (tenor)
Una voz potente, lo mismo que sus agudos, su dicción dejó mucho que desear, también le faltaron los matices que aunque intento hacerlos no lo consiguió. Pero de todas formas su timbre de voz era muy bonito.
OROVESO – Serguéi Artamonov (bajo)
Un bonito timbre de voz, gusto al cantar y cumpliendo sobradamente con su rol.
CORO DE LA GENERALITAT
Como siempre maravilloso, lleno de matices que van desde los susurros de las voces femeninas en su acompañamiento en el aria “CASTA DIVA”,  al poderío y fuerza en la escena de “Guerra, Guerra”, nada fácil de cantar.
BALLET DE LA GENERALITAT
Lo primero que hay que decir es que esta ópera no tiene ballet, por lo tanto fue metido con calzador, sin venir a cuento y su puesta en escena se limitó a una serie de bailarines semi desnudos, corriendo de norte a sur y de este a oeste, molestando totalmente a la escena. Es curioso que en operas donde si existe el ballet, lo supriman y en los que no hay, lo añadan.
ORQUESTA DE LA COMUNIDAD VALENCIANA
En esta ocasión dirigida por Gustavo Gimeno (valenciano), que demostró una gran conexión entre la orquesta y los cantantes, marcando todas las entradas y cuidando las voces al máximo. Fue una gran dirección.
PUESTA EN ESCENA
Un tronco preside la escena, que va girando, lo mismo es un altar que el hogar donde vive Norma con sus hijos, en un lateral se encuentra una escalera en donde los cantantes se pasan gran parte de la ópera, subiendo y bajando por ella, cosa esta que no creo que favoreciera a las voces.
También estuvo presente casi en toda la opera una especie de telón trasparente donde se proyectaban una serie de videos, para mi gusto no demasiado estéticos y totalmente innecesarios (a mí me parecía que mi vista tenía cataratas), cuando lo subían se agradecía.
El vestuario fue totalmente tradicional, cosa que yo agradezco, pues me gusta que se respete la época en la que figura, en este caso el Imperio Romano.
Esta ópera termino con una gran ovación y multitud de “bravos”, más que merecidos, pues ha sido una gran Norma.
YOYES

 

 

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