I.- Aquella rosa amarilla

La rosa que tú me diste

la puse en mi corazón …

¡Ay! Que llena estaba de aroma

aquella amarilla flor.

Cuando íbamos por el río

Me diste tú aquella flor …,

( te acuerdas … ¿tú, te acuerdas ) ,

quedaba un eco de sol.

Esta mañana de otoño

Me he acordado de tu flor,

Pero el viento se ha llevado

El último hálito de olor.

¡Que vuelva la primavera

a colgarse en tu balcón,

y una noche … sin estrellas,

córtame aquella … ¡aquella!

¡¡aquella amarilla flor!!

II.- Cancioncilla de niños

Niño, no cortes la rosa;

Está tan almidonada …

¿No te gusta su vestido,

Esta mañana azulada?

Tiene en su seno guardada

Esta mañana de abril,

Entre sus pétalos blancos

Una estrofa para ti.

Niño, no cortes la rosa;

en la rosa estoy yo mismo”:

su sonrisa es mi sonrisa

su cantar es mi cantar;

y si tu cortas la rosa …

¿Qué voy a hacer yo …? Llorar.

Niño, no cortes las rosa;

está tan almidonada …

parece una niña virgen

con velo de desposada.

III.- INTIMA

Hazme, Señor, inocente,

como el pájaro que canta

en la alameda;

humilde, como el perfume

escondido, que aletea

en la ribera;

niño, como el agua,

(la que besa los lirios

de la alberca).

Hazme … primavera;

o lo que Tú, Señor,

quieras.

Juan José Davalillo

 

Shares