El inspector Mascarell, que ya no es inspector y en las páginas de la novela se explica por qué, pensaba pasar un día en la playa en compañía de su esposa. Pero no sucede tal porque alguien la secuestra y en una nota se le encarga que, si quiere volver a verla, resuelva un caso policiaco cerrado en falso y que ocurrió durante la guerra civil.

Si el lector piensa que se va a encontrar con una típica novela de la guerra civil se equivoca. El tema de la guerra se le escapa y se queda en pinceladas y lo que prevalece es la investigación de unos hechos ocurridos en 1938. La aviación italiana bombardea sistemáticamente Barcelona. Una de las bombas cae sobre un convoy militar, concretamente sobre un camión cargado de dinamita. El efecto multiplicador de la dinamita fue aterrador provocando una carnicería. Y en medio de aquel caos de cascotes y escombros se produce un crimen.

Alguien quiere que el ex inspector Mascarell retome la investigación de un crimen que se cerró en falso doce años atrás y por ello fue secuestrada su esposa, para forzarle a buscar al asesino. El inconveniente es que tan sólo le dan tres días de aquel tórrido verano barcelonés.

Por supuesto que lo consigue, pero lo curioso de la novela es que Mascarell no puede detener al asesino, porque no es policía y quienes encargan el caso tampoco pueden denunciar el caso a la Justicia porque son unos secuestradores. De modo que el desenlace final de la novela queda a merced del lector.

La novela se desenvuelve más en el plano de la investigación, la lógica, deducción, sicología de los personajes, encaje de las diferentes actuaciones…que el plano descriptivo: Barcelona se limita a cuatro pinceladas, nombres de calles, alguna referencia histórica, Kubala y poco más. Barcelona apenas cuenta; es un escenario como podría serlo Cádiz o Segovia salvo por el tema de la famosa bomba.

En el terreno literario “Tres días de Agosto” está escrita con un estilo ágil y rápido; apenas si hay descripción, la justa para que la acción no se vea frenada o retardada, de modo que el lector sigue las andanzas del protagonista buscando la solución o el intríngulis del caso. El lector disfrutará con las peripecias y aventuras del protagonista, eso por descontado, y si es una persona mayor le hará recordar momentos de una época pasada y ya histórica.

Ésta es la séptima novela de carácter policiaco de este autor con la guerra civil en Barcelona como marco o ambiente.

Juan J. Calvo Almeida.

(Remitido por Juanjo Davalillo)

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