Adjunto reseña de esta película de Paco Arango, cuya recaudación está integramente dedicada a la lucha contra el cancer.

Se trata de una película con un guion que suena a conocido, variación sobre el mismo tema. La cinta está bien filmada y bien dirigida; es amena y entretenida; huye de lo oscuro y de golpes, trompazos y explosiones espectaculares y el espectador pasa un rato la mar de agradable.

Alec es un joven mecánico electrónico que se dedica a la reparación de aparatos electrodomésticos al tiempo que es propietario de una tienda de los mismos en cuyo rótulo campea: “EL CURANDERO”. Al mismo tiempo nuestro protagonista empina el codo, algo mujeriego, juega de forma compulsiva y tiene deudas hasta por encima de las cejas. El banco se queda con la tienda pero sus otros “amigos” también quieren cobrar sus deudas aunque sea en especie, o sea, con su piel, entera o a tiras.

En tal situación aparece milagrosamente un tío carnal, que le ofrece pagar todas sus deudas con tal que resida un año en Canadá. Y, dadas las circunstancias, a Alec no le queda más remedio que aceptar el ofrecimiento y emigrar.

Ya en su nuevo destino – un maravilloso pueblecito ribereño de un lago (y a mí me gustaría tener una casita allí para pasar el verano) – conoce a Cecilia, la veterinaria del pueblo, quien le mostrará un mundo diferente al de las grandes ciudades y del que Alec no tenía idea de su existencia.

Aparece Abigail, una adolescente con un grave problema de salud (tiene un cáncer) que hará reflexionar a nuestro hombre sobre el papel que el destino, sus ancestros o Dios le tiene preparado y que, tras conocerlo, se niega a aceptarlo. Y será esta muchachita quien incline la balanza para que Alec se decida de una vez a aceptar que tiene el don de curar a las personas y que debe utilizarlo en beneficio de los demás.

Y entre medio una serie de situaciones cómicas que hacen pasar unos momentos gratos al espectador de esta cinta, sin grandes pretensiones por otra parte, y todo por un anuncio tergiversado en la prensa local.

Juan J. Calvo Almeida.

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