Pero…. ¿Qué has hecho? Acabas de enviar a las amigas un mensaje diciendo que son unas petardas.

No, al grupo no, te lo he enviado a ti.

¡Qué va! Eso es lo que querías, pero te has vuelto a equivocar y lo has enviado al grupo, y como te diriges a mí, parece que estemos conchabadas en lo de petardas.”

El GUASAP, un nuevo juguete de la comunicación que ha llega para unirnos/separarnos.

En Cantoría tenemos uno, ¡qué digo uno!, tenemos cinco grupos de guasap y hay quien opina que deberíamos tener uno más, aunque no recuerdo para qué era ese sexto grupo; tenemos un grupo general y otro por cada cuerda.

Está muy bien esto del guasap para el día de tu santo, eso sí, siempre que te llames Amparo, Lola o José, en ese caso tienes aseguradas un montón de felicitaciones, que incluirán dibujitos de manos aplaudiendo, copas que brindan por tu felicidad, cariñosos besos representados por sensuales labios, caritas sonrientes y un montón de cosas más; pero si te llamas Ramón, Isabel o Vicente, por decir algunos nombres, date por felicitado: nadie se acordará de ti el día de tu santo. Es lo que hay

También está muy bien para saber el menú elegido por los compas para la próxima celebración:

“A mi me apuntas una de merluza y para mi señora la carrillada, porfa”.

La pena es que como el asunto de los menuses se gestiona a través del grupo de cuerda, sólo te enteras del menú elegido por los miembros de tu subgrupo y no el del resto. ¡Qué pena!

Esto del menú me hace recordar el relajo ortográfico que se produce cuando mandamos mensajes; hace unos días mandaba este un querido colega:

“Para mi dorada a la espalda”

En este caso resultaba sencillo, después de unos segundos de reflexión, colegir que se refería a su elección para el menú de Navidad y que lo lo que quería decir era: Para mí, dorada a la espalda, pero no siempre está tan claro.

Está claro que “hay gente pa tó”, como diría el maestro, porque el uso que a unos les parece el correcto, a otros les parece completamente inadecuado y al revés. A los friquis del cotilleo nos parece muy bien esto del guasap, para decir chorradas, comentarios y chascarrillos, aunque también se puede comunicar cosas serias, si se tercia, pero es evidente que no todo el mundo opina lo mismo, incluso hay gente que se enfada hasta el extremo de abandonar el grupo, porque no le parece bien el contenido de los mensajes.

Recuerdo que hace un par de años, aproximadamente, comenté en el guasap general que, de seguir así las cosas, habría que establecer un protocolo de uso, lo que sin duda le quitaría espontaneidad; afortunadamente no se ha hecho, pero periódicamente, siguen apareciendo comentarios de protesta sobre el contenido de los mensajes que, podría decirse que superan la categoría de opinión, por lo que no hay que descartar que acabemos poniendo reglas de uso .

Como decía antes hay muchos tipos de people: los hay que, en cuanto ven un nuevo mensaje, un comunicado por ejemplo, contestan para que quede constancia de que lo han leído y lo hacen con una inmediatez asombrosa, ya sea con el dibujito de la mano con el pulgar hacia arriba, o el clásico OK; consideran que es de buena educación contestar, menos mal que la mayoría piensa que no es necesario hacerlo, porque si no, cada vez aparecerían 35 manitas con el pulgar hacia arriba y otros tantos okeys.

Volviendo al asunto de los errores, recuerdo aquella vez que alguien envió, por error claro, una graciosa escultura formada con medias cáscaras de huevo; no sé por qué, pero inmediatamente dijo que había sido un error y se disculpó, y digo que no entiendo por qué lo hizo -disculparse- ya que, aunque en su intención estuviera que el destinatario de aquella simpática “torre inclinada de pisar” fuera otro grupo, no acierto a comprender el motivo por el que no nos consideró un foro adecuado para compartirla también con nosotros. Tal vez pensó en la posibilidad de que a alguien no le gustara, y es posible que así fuera, porque es imposible contentar siempre a todo el mundo.

Luego está el asunto de los mensajes equívocos. Hace poco, uno de los tenores envía a los susodichos el siguiente mensaje:

¿Qué tal todos?”

Resultaba extraño que, de repente, alguien se interesara por los compañeros, cuando habíamos estado ensayado un día antes, y no había mediado una catástrofe cercana que nos hubiera poodido afectar, de manera que nadie contestó, pero al rato, un tenor muy formal, al que le sabe mal no corresponder a una pregunta de cortesía como esta, contesta con cierta reserva:

Bueno, muy bien”

Al poco, otro compañero se suma a las contestaciones y haciendo un poco de broma sobre la situación añade:

Yo creo que ha debido ser un confusionismo pero, en cualquier caso,

yo también estoy correlativamente bien”

Siete horas después de la contestación a su enigmático ¿Qué tal todos?, vuelve a manifestarse y añade aclarando la situación:

“Me alegra que estéis bien pero yo me refería a que, por mí, todos los villancicos en Whatsapp, me vienen de perlas.”

Resulta que unos días antes se había pasado el audio de uno de los nuevos villancicos, y lo que quería decir el compa era: ¿Qué tal si ponemos el audio de todos los villancicos?.

¿Quien iba a ser capaz de adivinar el significado de aquél enigmático mensaje, comparable a aquél famoso souvenir: RECUERDO DE CONSTANTINOPLA en el que, en estado de reposo sólo se podía leer: RECOPLA.

En fin son las cosas del guasap

PERIPATÉTICO

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