Queridos Graduados / as de la Promoción 2017 / 2018:

Un año más, y ya son muchos, no he desperdiciado este acontecimiento de la Graduación, muy emotivo para vosotros / as en el que entremezclan miles de sentimientos:  algunos académicos, otros de despedida del Colegio, y muchos más por supuesto que anidan en el corazón de cada uno de vosotros / as y que muy bien no deseáis que se escapen y que guardáis con siete llaves.

Os escribo esta carta, no por ser un miembro de Coro Cantoría Hipponensis que tratará, como siempre lo ha hecho, en poner – y nunca mejor empleada la metáfora – una nota musical para embellecer vuestro Acto Académico, sino como un persona educada dentro de los horizontes en lo que vosotros / as habéis sido formados. Pero también es cierto, y no lo quiero ocultar, que sobre mi cabeza ha sobrevolado la duda de escribiros o no escribiros esta carta. Al final, pensando de que no ibais a ser menos que las promociones anteriores y anclándome a la idea – la esperanza es lo último que se pierde – de que alguien puede en algún momento recordar el contenido de esta carta que os la escribo más con el corazón que con la pluma, he decidido enviárosla con las misma ilusión y esperanza de todos los años.

Y en esta carta quiero desgranaros algunos pensamientos de S. Agustín  que son siempre faro de luz  para los momentos de desánimo, para cuando las olas de la duda os agiten, para cuando las sombras sean más oscuras, para cuando las galernas  agiten los mares de vuestro corazón o simplemente para cuando vuestros nuevos proyectos se tambaleen y hay que enfrentarse con decisión y valentía ante los nuevos retos que seguro tendréis que enfrentaros.

He aquí pues, algunas ideas agustinianas siempre actuales, pues San Agustín, al decir de los humanistas del s. XX es el primer hombre moderno.

“Cuando un hombre descubre sus faltas, Dios las cubre. Cuando un hombre las esconde, Dios las descubre. Cuando las reconoce, Dios las olvida”.

“Dios no manda cosas imposibles, sin que, al mandar lo que manda, te invita hacer lo que puedas y pedir lo que no puedas y te ayuda para que puedas”.

“Es mejor cojear por el camino que avanzar a grandes pasos fuera de él. Pues quien cojea en el camino, aunque avance poco, se acerca a la meta; mientras que quien va fuera de él, cuanto más corre, más se distancia”.

“La ociosidad camina con lentitud, pero esto todos los vicios la alcanzan”.

“En las cosas necesarias, la unidad; en las dudosas, la libertad; y en todas, la caridad”.

“Nadie puede ser perfectamente libre hasta que todos lo sean”.

“El que es bueno, es libre aun cuando sea esclavo; el que es malo, es esclavo aunque se al rey”.

“Obedece más a los que enseñan que a los que mandan”.

“Creo para comprender, y comprendo para creer mejor”.

“No vayas fuera, vuelve a ti mismo. En el hombre interior habita la verdad”.

“No se accede a la verdad sino a través del amor”.

“Todo el que cree, piensa. Porque la fe, si lo que cree no se piensa, es nula”.

Querido alumno / a de la Promoción 2017/18, ahí tienes un ramillete de pensamientos que espero que puedan ayudarte en algún momento de tu vida.

Y nada más, pues no quiero enturbiar con mi carta, el día feliz de tu Promoción.

Con mis mejores deseos para que tus nuevos proyectos vayan viento a toda vela.

Juan José Davalillo

 

 

 

Shares