Querida Directora y Componentes de Cantoría Hipponensis:

Hacía mucho tiempo que no os escribía y, creedme, no ha sido por olvido. Porque como os he repetido en cartas anteriores, sois la niña de mis ojos y por ello no os puedo olvidar, aunque a veces, por respeto, por prudencia, por educación y por amor tarde en escribiros y en traducir externamente lo que en mi corazón late y mi amor por todos vosotros.

Pero dejemos estos sentimientos apartados momentáneamente y que reposen en el fondo del tintero y quiero centrarme en el motivo principal por la que os escribo esta carta.

Dentro de muy pocos días, – time flies / el tiempo vuela, dicen los ingleses – el Palau de la Música de Valencia será el escenario donde, un año más, del XII Concierto Molto Allegro donde habéis interpretado grandes obras musicales y donde, cada año, vuestra Directora ha ido intensificando el grado de dificultad.

Es el momento que a todos vosotros se os pide un ánimo renovado y dispuesto, una concentración exigente y esmerada, una presencia continuada y colaboradora y una atención máxima para no gastar fuerzas inútilmente. Y es que la obra – el Gloria de A. Vivalvi – asi lo pide y así lo requiere. Y puedo afirmar que vosotros podéis y sabéis llegar a dominar este nuevo reto musical porque lo habéis demostrado en múltiples ocasiones. Además, por utilizar las nuevas tecnologías, desde www.youtube.com os podéis descargar la voz correspondiente de esta pieza musical y dedicarle un tiempo a escuchar vuestra voz para dominarla completamente. Todo ello facilitaría el trabajo de vuestra Directora y el camino de aprendizaje se haría más cómodo y más fácil.

Y os comento esto, porque da la sensación que sobre las cabezas de Cantoría Hipponensis aparecen nubes de desánimo, de agotamiento, de sonidos funerarios y es ahora, el momento en el que todos debemos apoyar con mayor decisión el plan trazado para este XII Concierto Molto Allegro. Así, cuando suene el último aplauso del Palau a vuestra interpretación del XII Concierto Molto Allegro en el ramo que se entrega a vuestra Directora, Inmaculada Burriel, habrá una flor nueva, la flor de la ilusión y la del apoyo coral que es la que más fragancia tiene y que ella sabe distinguir perfectamente.

Y aprovechando la circunstancia de esta carta, me vais a permitir algunas sugerencias y es que no estaría de más que todos/as nos propusiéramos encontrar algún camino, forma o vía para incrementar el números de tenores y sopranos que andan un poco justos de fuerzas y cualquier inyección en estas cuerdas serían de gran ayuda para la totalidad del coro. Así que sembremos para ver si surgen algunos frutos

Independiente de los planes que tenga vuestra Directora para nuevas metas musicales, igualmente quiero sugeriros algunas líneas a tener en cuenta. ¿Por qué no volver a un programa de música de las diversas regiones de España o un Concierto de música Sudamericana o Coros de Operas y Zarzuelas que tanto gustan, sin olvidar la dulce habanera de la que nuestro folklore tiene tanta variedad?

No quiero agobiaros con más cosas, pero espero que todo lo hagáis como siempre lo habéis hecho y estoy segura que los resultados se traducirán en notas para una composición nueva donde la ilusión, el trabajo, la responsabilidad siempre serán la clave para nuevas melodías.

Os quiere

Euterpe, Musa de la Música

 

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